De dragones y dinosaurios: Crónica del Celsius 232 (2026)
- Héctor Peña Manterola

- hace 2 días
- 9 min de lectura

Introducción
Son las tres de la tarde y me he quemado la nuca. Llevo desde las doce haciendo cola, cargando cinco kilos de libros al hombro. Otro grupo espera a mi izquierda para la firma de Jo Walton. Uno de mis editores, a mi derecha, ya ha echado el cierre, así que puedo ir olvidándome de decir a los amigos que he hecho en la espera que allí podían adquirir Mo-Ho. Mierda.
"No pasa nada", pienso cambiando el peso de hombro. Ya solo quedan diez personas por delante de mí. La organización ha avisado de que Joe Hill solo nos firmará un libro, lo cual despierta en mí la idea de que soy un poco torpe. Creo que será King Sorrow. Son casi 900 páginas en inglés. Un trofeo digno de una vitrina que no desgastaré pasando páginas, ya que planeo esperar a la edición española.
Eso es el Celsius 232: conocer gente con la que tienes algo en común, charlar con autores de éxito internacional y que, cuando al fin llegas hasta Joe Hill, bajo la amenaza de que se tiene que ir a una entrevista, el maestro te dibuje un dragoncito en la firma (que os mostraré al final del artículo). Durante una semana, Avilés se ha convertido en la capital mundial de la fantasía.
1) Mi Celsius como autor invitado
Lo mejor del Celsius es reencontrarse con amigos. Como autor invitado al festival, hay una parte que es trabajo, pero que toda la vida laboral sea esta, ¿no?

Empecé la tarde del martes firmando ejemplares de Mo-Ho y Ecos de mar y montaña en la caseta de Apache Libros. Ya sabéis que el relato con el que colaboré en el segundo libro lo recibís de manera gratuita por suscribiros a la Newsletter, así que si eres de los que cierran las pestañas sin leer, en inicio, bajo las barras de progreso, puedes apuntarte manualmente.
Fue una tarde tranquila. La novela ya tiene algunos añitos; de hecho, la presenté en el Celsius en 2024, y fue un éxito. Es una de mis obras favoritas. ¿Cocodrilos, Lovecraft y mataderos? Deme dos.
Eso sí: hubo gente que se acercó para que le dedicase Ciudad Terrible. José y Susana son gente encantadora y no me pusieron ninguna pega. Si no lo habéis hecho ya (ejem...), echad un vistazo a su catálogo.

El viernes llevé la caseta de Pórtico, la asociación española de fantasía, terror y ciencia ficción. El equipo de Crononauta nos dejó un espacio en la suya, y tampoco puso pegas porque firmase otras obras. No tenía el gusto de conocerlas y, ¡qué decir! Gente de diez, con una organización estupenda y un trabajo cuidadísimo. Me llevé un librín a casa.
También pude saludar a la gente de Valhalla. Es una lástima que, por desavenencias con la editorial, no pudiera firmar en su caseta (el grupo Fanes incluía a Titanium, que se ha juntado con Valhalla... tienen los derechos de todo Traumas, MIMO, Cabárceno y Diario de un pirata espacial). Son libros que siempre han demandado los lectores del festival, y el Pirata tuvo escaso recorrido (lo que me obligó a interrumpir la IP).

El primer acto del sábado fue la presentación de Ciudad Terrible. Adrián Hyde, amigo, me acompañó en un acto que iniciamos con un homenaje a Sam Neill, nuestro Alan Grant (de ahí el sombrero). Combinamos ciencia con humor. La carpa estaba llena, con gente escuchando de pie en ambos accesos.
Pocas cosas más bonitas puedo pedir como escritor. Dediqué la novela a mi madre y, en parte, también homenajea a mi perro Bond. Yo era el niño de los dinosaurios antes de convertirme en el Sombrerero Loco. Es curioso que, de las 5 novelas que tengo a mis espaldas, las dos que he presentado en el Celsius sean las dedicadas a mis progenitores. Ambas tienen un protagonista cántabro, perros pequeños, reptiles asesinos, villanos humanos y una estructura coral subdividida en escenas.

La cola de firmas se prolongó media hora. Hubo mapas, huevos de dinosaurio, gente majísima y un tipo extraño con un sombrero que no quería irse.

El último acto fue esa misma tarde a las 16:00, en el remanso de los jardines. Tentacle Pulp liberó uno de mis relatos, El gran conjuro de la equidad, para comentarlo en el club de lectura. Terminamos hablando de monsterfuck con cucarachas, lo cual define muy bien la naturaleza del festival. Estuvo tremendamente divertido.
2) Lo que aprendí viendo a los grandes
Tenemos un talento nacional que infravaloramos con demasiada frecuencia. Es así. Sin embargo, ahora voy a centrarme en ellos: las estrellas anglosajonas. No participé en los encuentros de Expedition 33 ni en los de autores a los que no he leído (reconozco que la mitad de mi festival fueron vacaciones en la playa), por lo que voy a centrarme en lo que hice y en los autores con los que charlé.

Un ejercicio muy interesante es anotar, en una charla, los momentos que provocan una reacción en el público. Esta puede ser tanto una risita cómplice como un murmullo de expectación. El acto de Joe Hill lo ilustra bien, pero creo que en YouTube podéis, o podréis, encontrar los demás. Y, si no, de otros años, o de convenciones inglesas. En esto nos adelantan por la derecha.
Joe Hill es el hijo de Stephen King. A mí me encanta, sea hijo de quien sea. El hecho de que admire a su padre sirve como catalizador para acercarme a sus libros (aprendizaje 1: el círculo del escritor importa; si no es por ser "el hijo de", que sea por rodearte de otros creativos con los que compartes filosofía). Además, permite bromas que el público entiende. Gómez-Jurado domina esta dinámica con sus Todopoderosos. El oyente continuo es introducido a ella, se proyecta como parte del grupo y disfruta de la familiaridad que transmiten.
Cuando Hill hizo la broma de "mi padre está empezando, creo que tiene talento", la gente se rio y comentó algo con el de al lado, lo que fuera, sobre King. Comparten buena parte del público lector, con independencia de a cuál prefieras.
Luego, Hill explicó la estructura entroncada de cinco novelas cortas que, unidas, resultan en las casi novecientas páginas de Rey Dolor. La concatenación de ideas increíbles como los F-16 persiguiendo a un dragón en mitad del secuestro de un vuelo comercial causó una nueva reacción en los oyentes. Muchos habían leído NOSF4A2, que es un gran ejemplo de la imaginación de Hill aplicada al terror fantástico utilizando conceptos tan potentes como la Navidad y los paisajes interiores, o sus cómics de Locke and Key, que no he tenido el placer de leer. Esto nos lleva a una nueva lección, el aprendizaje 2: innova, no te estanques en la tradición.

Una gran parte de los autores nacionales escriben una y otra vez la misma historia. El clásico torreón abandonado con el fantasma de fray Felipe, el romance entre la princesa guerrera y el hijo del señor oscuro, la batalla entre elfos y enanos... Olvidan aportar algo identitario porque buscan recrear historias y tropos que les gustan. Esto es lícito. Sería estúpido si negara que Ciudad Terrible parte de Parque Jurásico. Difiere en algunos temas, en Bond, en... ¡Leedla!
Ya. Vuelvo a mis cabales. Creo que se ha entendido. Siempre hay espacio para la innovación. Dale al lector algo que reconozca (un pacto fáustico, una línea temporal como en It, un dragón...), y añade elementos espectaculares como cazas del ejército.
Matt Dinniman es un maestro en esto. Logré su firma, aunque no pude fotografiarme con él porque lo abordé en mitad de la calle. Carl el mazmorrero mezcla todo en una saga con elementos reconocibles del mundo del rol y de los videojuegos. Muchos frikis podemos mirar en derredor y encontrar goblins de Warhammer, dinosaurios de juguete y funkos de Star Wars. Él lo juntó y ha vendido millones.

Hay otro elemento a tener en cuenta que los nacionales solemos descuidar: la accesibilidad. Deseamos vivir de esto, y para ello aprovechamos cualquier oportunidad para darnos a conocer. Mirad la foto superior: después de una broma lingüística de carácter sexual, nos hicimos ese fotón con Chuck Palahniuk. Tengo entendido que no quería fotos firmando, y miradle: poco más y nos vamos de copas.
El aprendizaje 3 podría ser algo así como lo siguiente: permite que cualquier lector cultive su tiempo contigo, pero haz que te busque. Y sí, para eso primero tiene que conocerte. Escribe el mejor libro posible, intenta que una editorial cañera te lo mueva o invierte en calidad si decides autopublicarte. Poco a poco llegarás a la gente. La competencia es bestial. Luego, en lugar de perseguir a los lectores, pasea por allí, tómate algo, disfruta. Que te escuchen en las ponencias y te lean en redes. Así, cuando te vean, dirán: "¿Ese no es Héctor Peña Manterola?" "Sí, es él. Está más gordo, pero es él". Y serán ellos los que se acerquen.

Mi experiencia con John Gwynne lo ilustra bien. Llevaba varios días viéndole pasear por la zona en compañía de su mujer y de su hijo. El viernes decidí pasar al ataque. Lo abordé con la torpe amabilidad de quien chapurrea inglés en presencia de un nativo. Mi mujer me había regalado los libros por Navidad y estaba disfrutando del primero cuando hice la maleta del Celsius.
John no solo aceptó dedicármelos, sino que estuvimos hablando un ratito. Se interesó por quién era, por los géneros que escribía y por mi presencia en el festival, mientras yo le decía que su estilo está siendo muy inspirador para un proyecto grimdark que tengo entre manos. De aquí podemos sacar una lección adicional, el aprendizaje 4: la cercanía y la admiración influyen poderosamente en la percepción lectora.
Si un desconocido me envía un email pidiéndome que me lea un relato suyo, probablemente decline la propuesta. Si me lo pide mi madre, me falta tiempo. Un autor cercano te hace sentir que le importas (y es como debe ser: sin ti no existiría su carrera).
Los anglosajones también nos ganan en esto: logran que la comunidad se vuelque en proyectos de Kickstarter para financiar ediciones de lujo y libros cuidados, y que apoyen los Patreon a cambio de adelantos y pequeñas decisiones. Las cifras del Patreon de Dinniman son una locura. La propuesta incluye que el autor te suministre información constante sobre su mundo, en lugar de encerrarse a escribir en la torre del hechicero e intentar venderte la enciclopedia cuando la editorial abre la preventa.
Esto nos deja un aprendizaje 5 o final: cultiva una comunidad que quiera quedarse a vivir en tus libros. Hay géneros más propensos a ellos, pero incluso el mundo real puede dar IPs con universos expandibles.
3) Los libros que más me apetecen ahora
Antes del Celsius, solo tenía el primer tomo de Carl el mazmorrero. La siguiente imagen explica lo que ha cambiado:

De lo que me llevo, tengo muchas ganas de continuar la saga. Leí la novela gráfica en el hotel y ya empecé el segundo. La presencia del dinosaurio me voló los sesos. Creo que iré despacio ya que tengo varias lecturas iniciadas, libros pendientes de amigos y un par de mangas que usaré para estudiar unas dinámicas de combate para un #ProyectoB.Brood.
4) Mirando al Celsius 2027 y LA GRAN REVELACIÓN
He regresado a Madrid con la impresión de que queda un largo camino por recorrer. La experiencia ha sido muy positiva, al igual que la recepción de una novela tan larga, con tanta ciencia y con dinosaurios, pero intuyo que sigo bastante anclado al modelo de autor tradicional en lugar de provocar disrupción.
Para los autores de género, el Celsius es la gran X en el calendario. Tomaré lo que queda de verano para afilar una estrategia anual que culmine el año que viene: más comunidad, más publicaciones y mejores historias.
Un detalle que (no) se me había olvidado mencionar es LA GRAN REVELACIÓN. Al finalizar la presentación, anuncié que a finales de año verá la luz una novela que publicaré con Dolmen. De momento, nos referiremos a ella como #ProyectoH. Va de un chico que viaja por los recuerdos de su abuela para derrotar a la deidad lovecraftiana que devora sus recuerdos. Está escrita en primera persona y es una emotiva obra que combina fantasía oscura con terror cósmico.
Conclusiones
Habéis llegado hasta aquí porque queríais ver el dragoncín de Joe Hill. Lo prometido es deuda.

Para que estemos en contacto, lo mejor es que os suscribáis a la Newsletter. Os enviaré un compendio de artículos mensuales, recibiréis adelantos (ejem, #ProyectoH) de vez en cuando, y formaréis parte del proceso de creación de las tres IP nuevas que quiero publicar en los próximos años.




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