Actualización semanal 13/09/2026

¡Buenos días!
Espero que la semana haya ido genial. En lo personal, no he parado, pero he cumplido los objetivos.
Dejando a un lado mi proyecto de pintura (con una nueva guía semanal, como parte de un gran manual ilustrado) y un viaje de dos días a Barcelona, he terminado el relato de Ciudad Terrible, titulado Un dinosaurio en el salón.
Comienza así:
Abandoné el Puesto de Mando con los pantalones por las rodillas, trayendo conmigo los gritos agónicos de mis compañeros, a los que devoraba la manada de deinonychus.
Sí, deinonychus en minúscula y sin cursiva, igual que en la novela. La lectura, de otro modo, sería horrible.
Podréis leerlo en digital este miércoles 16, por lo que os recomiendo suscribiros a la newsletter.
Todavía no puedo deciros nada sobre la siguiente colección de historias cortas en físico. Hay suficiente material para justificarla, pero creo que no es el momento óptimo. La única prenda que suelto es que, para leer Un dinosaurio en el salón, no será necesario haber leído la novela, aunque esos lectores lo disfrutarán por partida doble.
Por otro lado, ayer, en las Freak Wars, firmamos en público el acuerdo de autorización de escritura de la novela de SphereWars. A través de la búsqueda de la Quintaesencia, conoceremos la cultura de Saphir, sus facciones... ¡Hoy mismo comenzaré el prólogo!
Y, para abrir el apetito por partida doble, el miércoles 23, la última semana de preventa de Tesoro, os traeré el primer Almanaque del Mundo Quebrado. Será una oportunidad increíble de sumergirse en el lore presente en Dull Hak y el guardián del Trópico.
Y ahora, fuera la escritura...
Terminé The Raven Scholar. He disfrutado mucho de los capítulos finales, pero los combates principales que había profetizado la autora me han resultado anticlimáticos. Demasiada expectación para cuatro puñetazos. No sé si continuaré la saga con el siguiente. Ahora, estoy leyendo en paralelo Juego de tronos y la trilogía Von Carstein de Warhammer Fantasy.
He pintado dos unidades de dos patrocinadores: tres ogros imperiales con cañones ligeros de Wargames Atlantic y el T. rex de Dinoniche, para el Kickstarter que lanza en dos días. Ahora me pondré con el triceratops. Y he recibido un montón de material histórico de Victrix y avanzado en el cierre de un acuerdo con la compañía que ostenta los derechos de uno de los principales juegos del mercado, muy famoso hace años, de escaramuzas de terror gótico, lovecraftiano...
Jugar, nada. Aunque, de fondo, estoy viendo las películas de Jurassic Park. Lo intenté con una serie de fantasía artúrica, creo que se llamaba Maldita. Después de un episodio, la abandoné.
¡Gracias!





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