Ha nacido un monstruo

 

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Antes de ayer estaba volviendo en tren a Madrid. Las horas muertas, tiempo que se escurre entre mis manos mientras me preparo para terminar la mudanza que me devuelva al norte, no perdonaban. Realizando un esfuerzo para no marearme en exceso, terminé la primera corrección del borrador de una nueva obra. 

No he venido a hablar de ella. No todavía. Quizá el año que viene sobre estas fechas ya no sea ningún misterio la naturaleza de la misma, y he de decir que dentro de mi autocrítica, estoy encantado con el resultado. Una historia compleja y bonita. Pero me quedé con ganas de más. 

Durante las dos horas que restaban de viaje, un único pensamiento corría por mi cabeza: crea uno de tus monstruos. No quiero hablar en exceso sobre la naturaleza del mal en dicha novela, pero creo que a pesar de entrar en la categoría correcta, es demasiado humano. Eso no tiene nada de malo, es un personaje complejo y rico, pero mi psique me pedía crear un monstruo de verdad. 

Repasando mis opciones, el personaje del MIMO ya había sido empleado en un cuento de terror que creo verá la luz pronto, y con eso me basta para saciarme un poco con respecto a su persona. La novela que lo rodee deberá esperar (y eso si no me conformo con el pueblo). Además, tampoco quiero que la localización geográfica de su persona coma demasiado terreno a otro proyecto más cercano en el tiempo.

Por suerte, ayer por la tarde tuve una revelación. Me quedé dormido en el sofá, cosa que no acostumbro ya que la parálisis del sueño acostumbra a visitarme cuando reposo entre cojines, y además de la ya mentada aflicción tuve un pequeño sueño. En el mismo, un reconocido escritor coincidía conmigo en un hotel y ambos compartíamos ideas de nuestros cuadernos de bocetos. Yo le transmitía mi necesidad de crear un nuevo monstruo, y él me dijo que ciertas ideas propias coincidían con bocetos que había realizado él.

¿Quién era ese escritor? ¿Y cuál es el monstruo?

Os dejo intentar adivinarlo. Desde hace más de un año llevaba dándole vueltas a un marco temporal en el cual quería trabajar pero no sabía muy bien cómo. Ahora está claro. Será duro y terriblemente polémico, pero la única opción posible es esperar. Como sabéis, estoy liado con la publicación de una novela web y su contraparte física, he mencionado que acabo de terminar la corrección de un borrador, tengo el esquema completo de otra obra, y siempre nos quedará El Caballero Verde por publicar. Al final, lo complejo de esto no es terminar de escribir una historia, sino todos los procesos que rodean a la publicación (correcciones, portada, tiempos...). Espero poder acelerar el reloj el año que viene o en dos y poder comenzar a compartir dos novelas al año con ustedes, pero eso depende de muchos factores.

Mientras tanto, si buscáis un monstruo, podéis disfrutar con la lectura de Magdalena. Mediante suscripción a la newsletter en el botón superior, os llegarán los capítulos directamente y gratis al correo que escojáis; y desde el último publicado siempre podéis acceder al índice completo. Además, para contextualizar, aquí podéis ver algunos bocetos realizados por el artista italiano Cardenio Quirino II para la obra

Disfruten con la lectura y cuídense de que no alimente vuestras peores pesadillas.

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