Magdalena - Créditos del Capítulo IV

 


Menudo capítulo tan revelador. Hoy tenemos muchos puntos importantes que comentar, antes de traer en la semana que viene un nuevo capítulo (aunque al final del post, echaremos un vistazo a lo que se viene).


LISTADO DE CAPITULOS

Prólogo y Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV


CRÉDITOS DEL CAPÍTULO

Créditos del Prólogo y Capítulo I

Créditos del Capítulo II

Créditos del Capítulo IV



CRÉDITOS DEL CAPÍTULO IV

El Capítulo III se cerraba con la certeza de que iba a pasar algo. Hasta ahora, la historia nos ha envuelto en una vorágine de acontecimientos a priori inconexos (el ataque del mendigo en el prólogo, los políticos conspirando al final del Capítulo I, los sucesos del metro, el ataque terrorista...) que han ido comenzando a situar a los personajes sobre un tablero que comienza a esclarecerse.

Este Capítulo IV comienza con Magdalena apresada, retenida en contra de su voluntad y no sabemos por qué. Está claro que algo pasa con ella, pero ese será uno de los misterios de la historia.

Tras desplazarla a lo que aparentemente es un laboratorio subterráneo, Magdalena se rinde inconsciente en lo que parece ser un viaje onírico. A través de una serie de visiones que no sabemos por qué están provocadas, conocemos detalles de la historia de los padres biológicos de la chica, encontrando una mención directa al padre de Taylor. Además, como seguro que estaréis pensando tras haber acabar de leer el capítulo, el Monstruo, un ente que no queda realmente claro lo que es (¿Una pesadilla? ¿Sus temores y traumas hechos forma? ¿Parte de los experimentos que realizan con ella?), la persigue en cada cambio de escena.

Más allá de la duda sobre qué le va a pasar a la chica, otra cuestión flota en el aire. ¿Cuál es el contenido de los dos libros?


"SNEAK PEEK" DEL CAPÍTULO V

"- ¡Si no te paras quieto, va a ser peor, joder!

Era la voz del coronel Sreader. Había metido a Taylor en la parte trasera de un coche de policía para poder hablar tranquilamente, pero el muchacho estaba ansioso.

- Sé lo que hacemos cuando ocurren estas cosas… ¡sólo quiero saber si mi amiga ha sido uno de ellos! – gritó.

- ¿Sabes que por hablar así a un superior puedo meterte un tiro entre ceja y ceja, no? Pues lo primero será que te relajes.

- ¿Qué me relaje? Acabo de tomarme mi primer permiso en dos años y tras salvar a todos esos estudiantes me entero de que una persona que me importa puede estar muerta, ¿tú estarías relajado en mi lugar?

- Si de mi vida dependiera su seguridad, al menos lo intentaría, y no me hables de esa heroicidad vuestra porque ciertos tribunales podrían ver insubordinación. Lo mejor será que te vayas a casa, busques a tu amiga y descanses, yo me ocuparé de todo el papeleo.

- Está bien – dijo Taylor de mala gana.

Sreader tenía razón. Por la fuerza no iba a conseguir nada, al menos nada bueno, y por mucho que hubiera salvado la vida de los civiles, algunos tribunales militares podían ponerlo en apuros. Su coronel había sido duro, pero en su mirada podía ver que lo entendía.

El chico abandonó el vehículo y comenzó a desandar sus pasos, buscando alejarse del lugar de los hechos para encontrar un transporte que lo llevara a casa. Salcedo se le acercó, con un cigarrillo en la mano."

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